Renault Refactory Sevilla, la primera fábrica de reacondicionamiento de coches de España

Renault ha inaugurado el proyecto Refactory en su fábrica de Sevilla.

La planta sevillana ya fabrica una de estas dos cajas híbridas además de la reductora de velocidad para motores eléctricos puros.

Ahora, Renault da un paso más, convirtiéndose en el primer fabricante en reacondicionar coches usados. Esto es una gran idea para el que quiera comprarse un coche usado, ya que podrá disponer de un coche con la máxima calidad y prácticamente como nuevo.

Las nuevas instalaciones consumen el 100% de su energía eléctrica de origen renovable y cuentan con un proceso totalmente digitalizado con alto rendimiento en sus tiempos de ejecución, que permite economizar energía y recursos, ofreciendo un vehículo reacondicionado en un plazo máximo de 12 días, una reducción del 50% respecto a un taller.

Tras un lavado exhaustivo, en el que sólo se consumen 3 litros de agua, se hace un peritaje de los daños del coche, que incluye un innovador escaneado de las huellas de los neumáticos que permite diagnosticar y corregir la alineación del vehículo si fuera necesario.

Después del peritaje, se lanzará el pedido de las piezas que serán necesarias para su reparación y la elaboración de un presupuesto.

Las instalaciones cuentan con puestos de mecánica y carrocería, así como una estación de pionera que concentra pintura en muy poco espacio: una zona de preparación para el lijado, espacio especialmente aspirado y filtrado; una zona de secado por infrarrojos (smart repair); y una cabina de pintura climatizada que permite ofrecer un proceso optimizado en flujo continuo sin interrupciones.

Una vez reacondicionado, se realiza una revisión de 100 puntos de control, además de la gestión de la ITV. Tras recibir el OK de calidad, el ciclo termina con una nueva limpieza exhaustiva y un reportaje de fotografía y de vídeo, como pasos previos al estocaje o al transporte.

Los sistemas digitalizados de información permiten el seguimiento unitario de cada coche, permitiendo al cliente conocer en todo momento el estado de su vehículo y en qué fase del proceso se encuentra.

La Refactory tiene un nuevo objetivo para los próximos años, la posibilidad de convertir coches de combustión en coches eléctricos.

Muy pocos talleres ofrecen hoy día esa posibilidad de transformar un coche de gasolina o diésel en eléctrico, una inversión que oscila entre los 3.000 y 6.000 euros. La planta de Renault espera industrializar este trabajo, rebajando su precio, así como el tiempo empleado, para no superar los 10 días. Se optimizará el proceso de transformación de combustión a eléctrico, inicialmente con los modelos de la marca, y más adelante con coches de todas las marcas. Se trata de sacar el motor térmico para cambiarlo por uno eléctrico, añadir la batería y una electrónica de potencia para gestionar el motor y la batería.

La segunda fase, RE-ENERGY, llevará a escala industrial el potencial de uso de las baterías usadas, desarrollando aplicaciones, como el almacenamiento estacionario, para la segunda vida de las baterías que que ya no son operativos para el coche.

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