Los países de la UE deberán contar con al menos un punto de carga de 300 kW cada 60 km en 2026

El Parlamento Europeo ha aprobado por una gran mayoría la ley que obliga todos los países de la UE tener al menos un punto de carga para coches eléctricos cada 60 km. De este modo, se ha acordado imponer objetivos nacionales mínimos para el despliegue de la infraestructura de recarga y los países de la UE tendrán hasta 2024 para presentar sus planes para conseguirlos.

En 2026 deberá haber al menos una estación de carga para vehículos eléctricos cada 60 kilómetros en las principales carreteras con una potencia mínima de 300 kW en cada grupo de recarga incluyendo además una estación individual de al menos 150 kW.

Estos datos se incrementarán en 2030 a 600 kW y a dos estaciones de recarga de 150 kW cada una como poco. El mismo requisito será de aplicación para camiones y autobuses, pero solamente en algunas vías que forman parte de las redes transeuropeas (RTE-T) y con estaciones más potentes. En este caso, la potencia mínima será de al menos 1.400 kW para cada grupo de recarga y mínimo un punto de recarga de al menos 350 kW. Para 2030 aumentan hasta los 3.500 kW y dos estaciones de 350 kW cada una. Habrá excepciones para las regiones ultraperiféricas, islas y carreteras con muy poco tráfico.

Otro aspecto clave es la simplificación del sistema de recarga, abogando por la accesibilidad a todas las marcas y facilidades para el pago, incluyendo el precio por kWh. Asimismo, la Unión Europea deberá crear un punto de acceso a información sobre disponibilidad, tiempos de espera y precios de la red para 2027.

punto de carga cada 60 kilometros